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Astenia Primaveral, evítala de forma natural

Ha llegado la primavera y el azul del cielo se entreteje con mejores temperaturas y el olor de la naturaleza despertando. Sin embargo, algunas personas en vez de florecer con el entorno ven como su energía, rendimiento y bienestar disminuye.

Esa contradicción tiene una causa resumible en dos palabras: astenia primaveral. Afecta a más de la mitad de la población, según una encuesta del Centro de Investigación sobre Fitoterapia (INFITO).

En base a esa misma fuente sabemos que el principal sector poblacional que la padece son mujeres de entre 35 y 50 años, además de aquellas personas que sufren alergia. Destacan también como afectados los trabajadores por cuenta ajena (40%) y los estudiantes (23%).

Andrea Calderón, nutricionista de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA), afirma en Infosalus que “la astenia se caracteriza por un estado de debilidad y fatiga que conducen a una incapacidad para realizar actividades rutinarias y a una disminución del apetito.”

La astenia primaveral no es una enfermedad, sino un mero trastorno temporal que no requiere atención médica, sino una mejora en los hábitos. Normalmente dura entre 10 o 20 días, tiempo en que el cuerpo se adapta a la nueva coyuntura. Si sus síntomas superan el mes, podrían deberse a otro tipo de problema, como alergia o anemia.

Más del 50% de la población ve como sus niveles de energía se ven reducidos con la luminosa llegada de la primavera.

Más del 50% de la población ve como sus niveles de energía se reducen con la luminosa llegada de la primavera.

¿A qué se debe?

El principal factor es el cambio horario que se produce a principio de primavera, el cual afecta a nuestras hormonas circadianas. Nuestro organismo requiere un periodo de adaptación al nuevo horario, con su correspondiente aumento de horas de luz solar. Este desequilibrio afecta a nuestro ritmo de sueño y éste a su vez a nuestro descanso.

Además, el principio de la primavera es una etapa en la que se tienden a producir acusados cambios de temperatura, circunstancia que también altera el balance de nuestro cuerpo.

Así mismo, la astenia provoca falta de apetito, a causa de la cual se acentúa el círculo vicioso al incentivarse una peor nutrición.

Las alergias al polen, que repuntan con la polinización primaveral (el polen también se produce en otras estaciones), son una problemática distinta pero que se entrelaza en muchas personas con la astenia, incrementando la fatiga, el malestar y la apatía.

¿Cómo superar la astenia?

Para afrontar esta afección primaveral la mejor solución es tan natural como optimizar nuestros hábitos nutricionales, de sueño y de actividad física.

Es momento de elegir alimentos de alto aporte nutricional y distribuirlos en unas cinco comidas no copiosas al día, para mantener los niveles de energía sin caer en digestiones pesadas. La cena, para no afectar al sueño, debe ser especialmente ligera.

La astenia primaveral no es una enfermedad, sino un mero trastorno temporal”.

Es recomendable añadir en nuestra alimentación alimentos funcionales energizantes, como la jalea real o la Moringa oleifera. Estos nutracéuticos con alta concentración de nutrientes actúan como revitalizantes que ayudan a recuperar la actividad y aumentar la resistencia del organismo a la fatiga.

Hojas de Moringa oleifera, que concentran gran cantidad de micro y macro nutrientes con los que re-equilibrar los niveles de energía.

Hojas de Moringa oleifera, que concentran gran cantidad de micro y macro nutrientes con los que re-equilibrar los niveles de energía.

Este efecto se debe a que contienen abundantes vitaminas, como la C, E, A, K y las de grupo B, además de otros micronutrientes, como minerales y antioxidantes.

Así mismo aportan proteína completa, que entre otros aminoácidos incluyen triptófano, antidepresivo natural merced a que favorece la producción del neurotransmisor serotonina, que regula el estado de ánimo y el sueño.

Es conveniente también incrementar la hidratación, vía para mantener en buen funcionamiento todas las funciones fisiológicas. Un descenso de apenas un 1% ó 2% en nuestros niveles de agua provoca un mayor cansancio.

Es momento de elegir alimentos de alto aporte nutricional”.

Como hemos visto, la astenia primaveral se debe en buena medida a la alteración de nuestros ritmos circadianos. Por ello, es menester aumentar el tiempo de descanso para compensar la posible perdida coyuntural de calidad de nuestro reposo.

La tercera clave para recuperar la energía se da través de incrementar nuestra actividad física, especialmente con deporte que nos divierta y por tanto tenga una incidencia psicosomática positiva.

El ejercicio físico produce endorfinas, hormonas que liberan estrés, mejoran el estado de ánimo y aumentan el bienestar”.

Si se es alérgico, conviene que el ejercicio se lleve a cabo en espacios interiores, para así minimizar la exposición a los alérgenos ambientales que proliferan en esta época.

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El ejercicio físico ayuda a recuperar la vitalidad que la astenia merma.

2018-04-03T19:44:38+00:00