Las tapas, o pinchos, son un puntal de la gastronomía española y marcan un estilo de vida. Podrían definirse como aperitivos que se sirven, en acompañamiento de bebida, en bares y restaurantes.
El consumo itinerante de las mismas, de un local a otro, se conoce como “tapeo”. La imaginación gastronómica se ha desarrollado sobre su creación de forma infinita, ofreciendo a lo largo y ancho de las regiones españolas un sinfín de combinaciones con las que deleitar la vista y el paladar.
La Real Academia de Gastronomía Española distingue entre tapa y un Pincho (O “pintxo”, en Euskadi) en el sentido de que el pincho “a veces se atraviesa con un palillo”.
El prestigioso chef vasco Juan Marí Arzak va más allá y los diferencia en función de cómo se comen. Para él, y sabe de qué habla, la tapa se consume sentado y el pincho de pie.
Para compaginar tapear en casa y nutrirse de forma completa, proponemos el tapeo Moringuero, compuesto por tres tapas distintas.
Ingredientes:
- Polvo de Moringa.
- Queso gorgonzola.
- Polenta.
- Remolacha.
- Zanahoria.
- Calabacín.
- Puré de patata.
- Huevo.
Como prepararlo:
Polenta, Moringa y gorgonzola
Se hierve un litro de agua. En él se diluyen tres cucharadas de Moringa en polvo y unos 375 gramos de polenta. La mezcla se remueve unos 8 minutos y se dispone en un bol.
Se añade una “nuez” de queso gorgonzola y una pizca adicional de Moringa.
Como guarnición, a colocar en la parte superior, se preparan láminas finas de remolacha, zanahoria y calabacín, crujientes, y el resultado se espolvorea con Moringa.

Puré con huevo al horno
Colocamos una base de puré de patatas en un bol. Lo espolvoreamos con Moringa y sobre la mezcla se rompe y vuelca un huevo. Horneamos al gusto.

Las tapas, o pinchos, son un puntal de la gastronomía española y marcan un estilo de vida”.
Crujiente de Moringa de verduras a la Moringa
Aprovechamos la guarnición realizada para hornearla y añadirle al final una pizca de polvo de Moringa.

Comentario:
El tapeo Moringuero aglutina proteínas vegetales y animales, carbohidratos complejos, un buen equilibrio entre grasas insaturadas y saturadas y abundantes micronutrientes.
A la abundante proteína vegetal completa de la Moringa, sus 17 minerales, 7 vitaminas (incluyendo vitamina B12) y su alto conjunto antioxidante, la polenta le añade su conocido aporte vigorizante. Este alimento de harina hervida, de gran aporte calórico y muy rico en las vitaminas del tipo B.
También lo es el gorgonzola, queso italiano de mesa, de pasta cremosa y untuosa, hecho con leche entera pasteurizada de vaca, a la que se añade el hongo Penicillium roqueforti para que fermente. Por ello es beneficioso para la flora intestinal. Entre otros minerales, aporta mucho fósforo y calcio.
El huevo aporta la proteína completa más biodisponible que existe, y remolacha, zanahoria y calabacín suman su fibra y micronutrientes a los de la Moringa.
El conjunto puede comerse de pie o sentado, pero de seguro dejará a los comensales bien alimentados.









